¿Qué es la semántica?

La semántica es el estudio del significado o sentido que contienen las palabras, expresiones, símbolos o estructuras lingüísticas. 

Mientras que en la lingüística, el enfoque gira alrededor de la composición y estructura de las lenguas, así como de su evolución histórica; la semántica lingüística se marca como objetivo: decodificar los contenidos semánticos de las estructuras lingüísticas para dotarlos de un significado.

¿Por qué entonces la semántica?

Porque en Séntisis no solo tenemos en cuenta la estructura del lenguaje, del texto, ni realizamos un estudio de sus componentes por separado (término a término) sino que apostamos por un análisis global para extraer el significado en función de múltiples variables como pueden ser la sintaxis (orden de los elementos) o la pragmática (el contexto).

Entender la estructura del lenguaje es muy importante, pero conocer su significado es lo que convierte el proceso en un valor diferencial. Esa es la razón por la que la semántica juega un papel fundamental en el trabajo diario de Séntisis: trasladar el lenguaje en datos interpretables.

Cualquier estructura lingüística compleja (un email, un mensaje en una red social, una base de datos, una reseña…) puede ser analizada para extraer valores semánticos como pueden ser: el sentimiento, la temática o una emoción asociada. Valores que deben traducirse en oportunidades de negocio.

 

Patrón lingüístico

Sucesión de elementos lingüísticos, empleados con frecuencia en el lenguaje y con un componente semántico atribuible. Es necesario que el patrón sea recurrente y poco ambiguo para que pueda representar un modelo reproducible y que se traduzca en reglas semánticas.

Los patrones lingüísticos están formados por reglas que consolidan una construcción semántica común. En el lenguaje hay muchas maneras diferentes de transmitir una misma idea, de ahí que sea necesario dotar a la estructura (patrón) de una biblioteca de reglas para cubrir al máximo el espectro de actuación del idioma.

Cuando Séntisis trabaja con patrones lingüísticos lo hace con palabras, conjuntos de palabras o estructuras sintácticas mucho más complejas que tienen algo en común: representan un significado en la estructura jerárquica de Séntisis para que luego puedan aplicar a categorías ofrecidas a los clientes. Por este motivo, es un campo analítico que evoluciona permanentemente con el trabajo de nuestros lingüistas y el feedback de nuestros clientes para dotar nuestro conocimiento de nuevas categorías lingüísticas.

En resumen, construir patrones sirve para detectar áreas de conversación relevantes que en función de variables (rasgos) tienen diferentes aplicaciones.

Rasgos

En Séntisis creamos patrones transversales a todo el lenguaje que, más tarde, desambigüamos en función de rasgos (contexto, industria, tema o foco del mensaje en el que aplica).

Los rasgos son las cualidades semánticas que permiten detectar el rango de actuación correcto de una regla para que la construcción del patrón tenga un sentido completo.

Ejemplos:

 Patrón > ‘Deseo de’

Un patrón común a muchas industrias, empresas o entidades es desear algo (o su contrario: rechazar algo). Una expresión muy común en el lenguaje, con interés para una empresa, y que, gracias a los rasgos, podemos condicionar su aplicación y resultados para obtener una mayor riqueza.

 “Me tomaría una cerveza bien fresquita ahora en la playa”.

 En este ejemplo, el rasgo permite detectar que el patrón ‘deseo de’ apunta al sector de ‘Alimentación’ y, en concreto, a ‘Bebidas’. El resultado es un patrón con un sentido completo y que se convierte en la categoría ‘Deseo de consumo’. Un insight interesante para una marca cervecera si el dato además viene acompañado de los lugares con mayor deseo de consumo asociado (verano > temperatura > playa).

 “Qué ganas de ver el último capítulo de ‘serieTV’, pero no puedo con Cersei”.

 Nos encontramos con una industria diferente como la del ‘Entretenimiento’ donde el patrón ‘deseo de’ apunta a interés por un programa y el patrón ‘rechazo de’, a un personaje en concreto. El rasgo detecta que se trata de esta industria y aplica el patrón correctamente para convertirse en varias categorías dentro del mismo mensaje como pueden ser: “Personaje odiado” (Cersei) o “Contenido interesante” (SerieTV). Así es como esta información puede traducirse en novedades de guión.

Este patrón es uno de los más genéricos, pero existen otros más concretos como ‘Cambio de compañía’ que, por los rasgos, solo aplican en algunos contextos. En el sector de las telecomunicaciones un usuario sí puede expresar que se cambia de compañía, mientras que en marcas de ropa no tiene sentido.

 “@telefoníamóvil estoy harto de la atención recibida. Me voy a @telefoníamóvil”

“Estoy harto de TIENDA. Me cambio a TIENDA”.

 El primer ejemplo sí se da con frecuencia mientras que el segundo no.

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